

Sede actual del Archivo General de Navarra, obra del arquitecto Rafael Moneo.
El Archivo General de Navarra tiene su origen en una Real Orden de 1836 que encomienda a la Diputación la gestión del archivo de la Cámara de Comptos, para lo que se nombró archivero a José Yanguas y Miranda. A su muerte en 1863, el Archivo quedó a cargo de los sucesivos secretarios de la Diputación que, absortos en sus propias tareas administrativas, dejaron la gestión archivística en un segundo plano.
A finales del XIX, el archivo se trasladó al edificio anejo al Palacio de Navarra y fue en este época cuando los fondos fueron reafirmando su importancia; de esta época cabe destacar dos investigadores: Iturralde y Suit y Arturo Campión.
Hoy el Archivo General de Navarra está adscrito a la Dirección General de Cultura del Gobierno de Navarra y su sede es el Palacio de los Reyes de Navarra, reformado por el arquitecto tudelano Rafael Moneo.
Está dotado de los instrumentos tecnológicos para la clasificación, consulta y custodia del patrimonio documental de Navarra, dispone de sala de lectura y consulta, un gran taller de restauración capaz de atender las necesidades de todos los archivos públicos y privados de Navarra, laboratorios de fotografía y microfilmación, salón de actos, biblioteca especializada y despachos.