Estos programas están orientados a favorecer la incorporación al mercado laboral o el mantenimiento de puestos de trabajo de personas con discapacidad. Se contemplan ayudas que abarcan el apoyo a la creación, el funcionamiento y las inversiones realizadas en los centros especiales de empleo, la contratación de estas personas por parte de empresas ordinarias y la generación de su propio empleo mediante el establecimiento como trabajador autónomo.