Condiciones Sociofamiliares
Tienen que ver con la realidad que una persona vive en su contexto relacional más próximo y con el valor que para ésta tiene conseguir un empleo o trabajar en una profesión y unas condiciones determinadas. Podemos distinguir dos indicadores:
- Centralidad en el empleo: Es el grado de importancia que para la persona tiene encontrar empleo.
- En general.
- En particular, en una profesión y/o condiciones determinadas.
Disponibilidad:
- Personal: Circunstancias derivadas del contexto relacional más próximo de la persona, que condicionan la disponibilidad para incorporarse a un puesto de trabajo. Estas circunstancias interactúan estrechamente con el valor que esta persona otorga al empleo y a su objetivo profesional y explica la presión hacia la búsqueda de empleo que esta persona percibe de su entorno.
En este apartado, hay que destacar el mayor grado de responsabilidad e implicación de las mujeres en la realización de las actividades en su entorno familiar (hijos, mayores y personas dependientes, tareas del hogar …). Sería importante que esta implicación no les condicione totalmente las posibilidades de acceder a un empleo.
Tendrán que informarse sobre los recursos que la sociedad va disponiendo para estos casos y negociar la participación de otras personas del ámbito familiar en estas actividades, de forma que sea posible compatibilizar estas tareas y acceder al mercado laboral, aunque sea a tiempo parcial.
El empleo es un factor importante en la participación del ciudadano en la vida social y una posible fuente de realización personal y profesional, por lo que merece la pena luchar por acceder al mismo.
- Geográfica: Estas circunstancias personales y el valor del empleo y/o de su objetivo profesional determinarán la importancia que para esta persona tenga disponer de carné de conducir y un vehículo, y el ámbito territorial en el que se mostraría dispuesto a buscar empleo. Incluso, si el valor del empleo es muy alto, podrían hacer que la propia persona se desplazase a vivir a otro lugar.