Salón del Trono
La estancia principal del Palacio de Navarra

Salón del Trono
El Salón del Trono es la estancia principal del Palacio de Navarra. En él se representan los principales episodios y personajes de la historia del Reino de Navarra A lo largo del tiempo ha recibido también el nombre de Salón Regio, Salón Real y Salón de Actos Públicos. Fue decorado al estilo de los salones franceses de la época, entre 1861 y 1865. Tiene una profusa decoración que comprende, además de las paredes, el techo y el suelo.
La decoración del techo del Salón del Trono tiene como motivo principal una alegoría de Navarra, representada como una matrona sentada y coronada, con palmas y laureles en su mano derecha y dirigiendo su mirada hacia el templo de la sabiduría. A sus pies, unas banderas simbolizan el pasado glorioso, y un conjunto de frutas, mieses y vides representan la abundancia que ofrece el trabajo de la tierra. En el paisaje natural del fondo, resaltan dos elementos emblemáticos del progreso: una fábrica y el ferrocarril, atravesando el acueducto de Noáin. Esta alegoría de Navarra está rodeada de las cuatro virtudes cardinales _Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza- también representadas alegóricamente. Las cinco pinturas son obras del artista navarro Miguel Ángel Azparren y fueron realizadas en 1862.
- Galería de los Reyes de Navarra
La parte más alta de las cuatro paredes del Salón del Trono alberga la galería de los Reyes de Navarra, compuesta por 32 retratos, de cuerpo entero y vestidos con atuendos propios de su época, de los monarcas que reinaron en Navarra entre los siglos VIII y XV (ver listado de los Reyes de la Galería).
A pesar de su carácter historicista, ésta es la más extensa galería de Reyes de Navarra, a la que sólo faltan los retratos de los seis últimos monarcas: Blanca de Navarra, Juan I, Leonor, Francisco Febo, Catalina de Foix y Juan de Labrit. Las pinturas fueron realizadas en 1864, por Joaquín Espalter, Francisco Aznar, Constancio Corona, Alfredo Ferrán y Francisco Mendoza.
- Detalles del Salón del Trono
- Escenas Históricas Un conjunto de diez lienzos, integrados a distintos niveles en el Salón del Trono, describen otras tantas escenas históricas del Reino de Navarra. Entre ellos destacan dos por su tamaño e importancia: la proclamación del primer rey de Navarra y la batalla de las Navarras de Tolosa. Encima de las distintas puertas y balcones se muestran otros ocho episodios históricos: El hallazgo de las reliquias de San Fermín, la batalla de Roncesvalles, la batalla de Olast, el pago del tributo por los reyes musulmanes a Sancho III el Mayor, el testamento de Sancho III el Mayor, la liberación de Carlos II el Malo de la prisión de Ailleux, el otorgamiento del privilegio de la Unión a los Burgos de Pamplona por Carlos III el Noble, y una sesión de las Cortes de Navarra en la Edad Media. Son autores de estas pinturas, Francisco Aznar, Constancio Corona y Alejandro Ferrant.
- Proclamación del primer rey de Navarra: Se representa al primer monarca pamplonés, alzado sobre su escudo y sujeto por tres de sus guerreros, mientras recibe la bendición del obispo y la aclamación del pueblo. La escena tiene como marco un paraje natural con montañas y roquedos. La pintura fue realizada por Joaquín Espalter en 1864.
- Batalla de la Navas de Tolosa: la figura central de esta escena el monarca navarro Sancho VII el Fuerte, a caballo y con lanza en ristre, avanzando al frente de sus guerreros hacia las posiciones de las tropas almohades, en la batalla de las Navas de Tolosa, acaecida el 16 de julio de 1212 en el norte de Andalucía. La pintura fue realizada en 1864 por Francisco Aznar.
- Trono: El espacio principal del Salón esta formado por un estrado sobre tres peldaños en el que se asientan, bajo un dosel de terciopelo, los dos sitiales iguales que constituyen el trono y cuyo uso queda exclusivamente reservado a SS.MM. los Reyes de España. Se trata de dos sillones dorados, de estilo rococó, rematados por la efigie de un águila y tapizados en terciopelo rojo. En el centro de sus respaldos se encuentra bordado el escudo de Navarra.
- Cadenas de Navarra: del dosel que cubre el Trono, pende un tramo de doce eslabones de las cadenas de hierro que el rey Sancho VII el Fuerte, trajo en 1212 como trofeo de guerra y símbolo de su victoria frente a las tropas almohades, cadenas que conformas en escudo de armas de Navarra. Este tramo estuvo depositado en el monasterio de Irache hasta el siglo XIX.
- Tapiz de las Navas: El trono tiene como fondo una reproducción, realizada en 1954, del Pendón de las Navas, pieza singular del arte almohade conformada por dibujos geométricos y frases del Corán, que trajo para sí como trofeo tras la batalla de las Navas de Tolosa (1212) el rey de Castilla Alfonso VIII, que luchó junto a los monarcas de Navarra y León. El pendón original se conserva en el monasterio de las Huelgas, en Burgos. Esta reproducción fue realizada por los Sres. Cuervo, del Patrimonio Nacional.
- Entarimado de taracea: Toda la superficie del Salón del Trono está cubierta con un espléndido trabajo de taracea realizado por la firma M. Laurent de París y colocado en 1862 por el carpintero Lázaro Peruchena. Consta de más de 500 rombos, con distintos modelos de motivos vegetales y artísticos y una artística greca que bordea el salón. En el centro, un gran rombo contiene el escudo de Navarra adornado con hojas de roble y laurel, símbolos de fortaleza y de gloria.
- Bustos de personajes ilustres: un total de diez personajes ilustres de la cultura de Navarra están representados en la franja más alta del salón, a través de sus bustos. En las dos cabeceras laterales figuran San Fermín y San Francisco Javier, copatronos del Reino de Navarra desde 1657. Los demás bustos corresponden al cardenal y obispo de Pamplona Martín de Zalba, al obispo Joaquín Javier Uriz (1747-1829), al historiador José Moret, al doctor Martín de Azpilcueta, a Carlos de Evreux, Príncipe de Viana, al escultor Miguel de Ancheta, al arquitecto Martín Pérez de Estella y al mariscal Pedro de Navarra.
- Mobiliario y ornamentación: El Salón del Trono fue decorado al estilo de los salones franceses de mediados del siglo XIX. Por ello, buena parte del mobiliario fue traído de París. Ocho grandes espejos -cuatro de ellos rematados con grandes escudos de Navarra- se sitúan en las esquinas para ofrecer una perspectiva visual de prolongación de la estancia, Complementan el mobiliario cuatro consolas, igualmente doradas, y arañas y apliques de cristal de roca. La decoración general se realizó utilizando elementos y pinturas doradas, así como terciopelos rojos. Numerosos elementos ornamentales -ángeles-heraldos, guirnaldas y grecas- enmarcan las pinturas, bustos, escudos y espejos.
- Antecámara del salón del trono
El acceso al Salón del Trono se realiza a través de una antecámara en la que confluyen las dos escaleras gemelas que ascienden desde el zaguán, que se encuentra ornamentada con destacadas piezas artísticas como un retrato del primer Príncipe de Viana, un tapiz flamenco del siglo XVII, una guarnición de sobremesa compuesta por reloj y candelabros dorados, de estilo rococó, y varias sillas de estilo chipendale.
- Detalles de la antecámara
- Retrato del primer príncipe de Viana: un óleo de grandes dimensiones -2,50 m. de ancho por 3,10 m. de alto- representa al primer Príncipe de Viana, Carlos de Evreux (1421 -1461). Se trata de una copia de Verdugo Landi de un original de Moreno Carbonero, que representa al príncipe Carlos de Evreux en su estudio, junto a varios libros antiguos y con su fiel lebrel dormido a sus pies. Este cuadro presidió, hasta 1933 el Salón de Remates.
- Tapiz flamenco de Elías y el Ángel: un gran tapiz flamenco, dibujado por Peter Paul Rubens y tejido por Franz Van der Heke en el siglo XVII, representa la escena bíblica del profeta Elías camino del monte Horeb, ayudado en el desierto por un ángel que le entrega pan y agua.
- Vitrina de honor: en la galería que da acceso a la Antecámara se encuentra la vitrina que conserva varias piezas de destacado interés histórico, como son las tres urnas de plata, del siglo XVII, utilizadas por las Cortes de Navarra para las votaciones de sus tres Brazos (Nobleza, Iglesia y Villas) y las mazas de plata otorgadas a las Cortes de Navarra en 1602, que se utilizan actualmente en los actos solemnes.