Como es habitual en estas fechas, el Presidente Sanz se ha dirigido esta mañana, a través de los medios de comunicación, a todos los ciudadanos navarros para desearles unas felices fiestas, aprovechando la ocasión para repasar brevemente la actualidad política y mostrar sus deseos para el Nuevo Año 2003. A continuación, se transcribe el mensaje navideño del Presidente Sanz.
El Presidente Sanz mostró su solidaridad con el pueblo gallego(ampliar imagen)
Para los agricultores, este tiempo en el calendario es un momento en el que los frutos ya se han recogido y en la tierra están depositadas las semillas de las cosechas venideras. Para todos, estos días últimos del año son días de fiesta, un tiempo detenido que permite abarcar desde el presente el horizonte de nuestros deseos a la luz de nuestros logros.
Consecuencias negativas de la situación económica internacional
No podemos decir que el año que termina haya sido un buen año para la economía en general. Las consecuencias de los sucesos del 11 de septiembre, por un lado, y la adaptación a la nueva moneda europea, a la que poco a poco nos hemos ido acostumbrando, han hecho que en el terreno económico también en Navarra se hayan notado las consecuencias de la situación internacional.
Por fortuna, la economía navarra dispone de mecanismos de respuesta eficaces para amortiguar los efectos de la situación. En ello estamos empeñados muy seriamente, conscientes de que nuestro respaldo a la situación de los problemas actuales, estará siempre guiado por el bien de Navarra y de su futuro.Llamada a la responsabilidad frente al terrorismo
Por desgracia tenemos que seguir hablando de un fenómeno tan doloroso y repugnante como el terrorismo, que sigue aumentando el número de víctimas. La última, el Guardia Civil Antonio Molina asesinado por ETA en el ejercicio de su trabajo y que ha pagado con su vida la defensa de la libertad y el Estado de Derecho. En este aspecto, la permanente solidaridad con las víctimas, el reconocimiento de su dolor, el apoyo que hemos procurado expresar de todas las maneras posibles, desde las manifestaciones ciudadanas multitudinarias hasta las acciones de apoyo más inmediatas para atender necesidades perentorias, son gestos que no debemos olvidar. Y permitídme una consideración, una llamada a la responsabilidad de quienes sirven a la sociedad en cualquiera de los poderes democráticos del Estado. Una llamada a que no confundan el miedo que produce las amenazas más o menos explícitas, con la tentación de la cobardía y la inhibición. A nadie se le puede exigir que sea un héroe, pero a los que ejercen la representación y el poder de las instituciones que configuran el sistema democrático sí puede pedírseles que renuncien a la cobardía y se comporten con la responsabilidad que exige un momento como el presente.
El Presidente Sanz, en la grabación especial del mensaje navideño para TVE(ampliar imagen)
Respeto hacia los inmigrantes
Asistimos además al fenómeno complejo de una creciente diversificación de nuestra sociedad, que cambia de una manera ágil. Vemos como se incorporan a ella los inmigrantes que vienen a buscar entre nosotros su lugar bajo el sol. No es bueno que frente a la diferencia respondamos con indiferencia, que hagamos como que esta nueva situación no va con nosotros, que no nos va a afectar. Sería engañarnos y sería también hacer dejación de una de nuestras características, la solidaridad.
Hemos de actuar sin extraños sentimientos que distorsionen la realidad, respetando y haciendo respetar las leyes y normas democráticas que conforman nuestro sistema, buscando la justicia en nuestra conducta, pero dejando un margen para la esperanza.Solidaridad con Galicia
Y en unas fecha como estas nuestra solidaridad está además con los habitantes de Galicia, esa tierra que, en palabras de Camilo José Cela es a partes iguales monástica, democrática y guerrera. Su calamidad ha encontrado en toda España y también en Navarra, una respuesta de apoyo y de entrega que va más allá de la respuesta inmediata del primer momento y que debe tener en el tiempo la continuidad que el problema generado merece.
Avanzar en la integración de los discapacitados
El año que está a punto de comenzar es el Año de la Discapacidad. Me gustaría que el impulso de esta Declaración Internacional, sirviera para hacer realidad algunos de los proyectos más ambiciosos que en este campo tiene Navarra, como la integración de los discapacitados en el mundo laboral y las medidas concretas como las previstas en el Proyecto de Reforma Fiscal presentado ya al Parlamento para su debate. Y todo ello encaminado a que nuestra sociedad siga avanzando en la integración social, a todos los niveles, de las personas con discapacidad. Si antes he dicho que no debemos ser indiferentes frente a la diferencia, mucho menos frente a lo que producen las discapacidades tanto físicas como psíquicas. La actitud de integración y de normalidad debería ser una actitud que impregnara nuestra conducta más cotidiana.
Petición de lealtad a Navarra
El año que viene es un año electoral, en el mes de mayo habrá elecciones a los Ayuntamientos y al Parlamento Foral. No es momento de hacer consideraciones que pueden interpretarse como anticipo de campañas y mensajes. Pero no quiero dejar pasar este momento sin pedir a quienes aceptando las reglas democráticas, van a concurrir a esta cita, que al margen de las posiciones ideológicas dispares, exista un denominador común para todos nosotros, que es la lealtad a Navarra.
La Navidad es la fiesta de la continuidad de la vida humana en el tiempo, como escribió José Plá. Es verdad que en estas fiestas la vida humana se consolida alrededor de la familia y de los niños y que la fiesta por excelencia de la Nochebuena, esa noche de campanas y de estrellas, como escribió Angel María Pascual, llega hasta la fiesta de los Reyes Magos, cerrando un ciclo festivo en el que la plenitud del año se corresponde con la exaltación de la alegría, y en medio de la alegría atravesada por el tiempo, es inevitable que recordemos a los ausentes y a los que por tantas razones no pueden disfrutar como nosotros. Para ellos especialmente y para todos vosotros mis deseos más vehementes de que tengáis una Feliz Navidad y un Feliz Año 2003.
Zorionak eta Urte Berri on!"